martes, 29 de abril de 2014

Examen físico químico

El examen físico químico incluye el examen organoléptico y la tira reactiva.

>Examen organoléptico.

En el examen organoléptico se evalúan el volumen, el color, el aspecto y el olor de la orina:

  • Volumen. Es un criterio importante para definir ciertas enfermedades (poliurias, oligurias, anurias) pero en veterinaria es difícil de evaluar si los animales no están bajo control.
  • Color. Puede ser desde incolora hasta negra. Estas variaciones pueden deberse a cambios patológicos y a veces son la razón por la que el veterinario envía la muestra al laboratorio.
    En la práctica clínica, cuando vemos un color amarillo intenso en la orina de los animales y si al agitar la muestra produce espuma amarilla, se sospecha de bilirrubina.
    El color amarillo en las orinas alcalinas puede deberse también a dietas con remolacha o zanahorias, presencia de vitamina A (las dos últimas solubles en éter).
    Los caballos, mulos y asnos presentan una orina espesa y amarilla, lo que es normal.
    Una de las causas más frecuentes del color anómalo de la orina es la presencia de sangre, los hematíes, que le confieren un color rojizo; la hemoglobina provoca una coloración pardo rojiza, la mioglobina color vino y la uroporfirina violeta/rojizo.
  • Aspecto. La turbidez está provocada principalmente por la presencia de leucocitos, hematíes, células epiteliales y bacterias. El grado se expresa por cruces (turbidez ≥4 cruces significa presencia de pus). Aparecen orinas muy espumosas en proteinurias o incluso coagulada cuando la concentración de proteínas es >10g/l. Puede ser lechosa debido a lipuria o quiluria (se disuelve con el éter), o turbia blanquecina debida a hiperoxalurias.
  • Olor. Si los animales están bien hidratados y sanos su orina es casi inodora. La orina tiene un olor sui géneris. En los herbívoros el olor es aromático; en los carnívoros huele a caldo de carne, pero en los perros es acre y picante y, en los gatos fuerte y repugnante. El olor amoniacal indica procesos inflamatorios de las vías urinarias, si es pútrido revela destrucción de tejidos o bacteriuria; cuando están presentes los cuerpos cetónicos el olor es dulzón, y en casos de cetosis o diabetes hay olor a acetona o a cloroformo. El olor también depende de la concentración, la dieta, la edad y ciertos estados hormonales.
>Tira reactiva.

Los resultados del urianálisis con la tira reactiva nos dan a conocer, al menos 10 parámetros. El laboratorio tiene que entregar al veterinario los valores de referencia admitidos para cada especie animal y las unidades en las que están expresados. Así mismo, debe reseñar con asterisco los valores alterados. Los valores de referencia para la glucosa, la bilirrubina, el urobilinógeno, los cuerpos cetónicos, los nitritos y leucocitos en todas las especies son 00, lo que sugiere que cualquier valor que aparezca tiene que ser interpretado (los valores “trazas” admisibles deben ser conocidos por el analista). El pH y la densidad son parámetros físicos específicos por especie animal.

*valores normales:
ParámetroResultadoValores de referencia
GlucosaNORMAL[0-0] mg/dl
ProteínasNEG[0-0] mg/dl
BilirrubinaNEG[0-0] mg/dl
UrobilinógenoNORMAL[0-0] mg/dl
pH5,5(*)[7,4-8,4 ] log [H+] (*)
Densidad1,030[1,025-1,035] kg/l
HematíesNEG[0-0] mg/dl
Cuerpos cetónicosNEG[0-0] mg/dl
NitritosNEG[0-0] mg/dl
LeucocitosNEG[0-0] Leu/microlitro

  • Glucosa. La glucosa es el único hidrato de carbono que podemos evaluar con la tira reactiva con una sensibilidad de detección de 20-50 mg/dl. La glucosuria permanente, siempre es patológica. Aparece en la orina cuando los niveles sanguíneos superan el umbral renal, como en la diabetes mellitus u otros estados hiperglucémicos o cuando disminuye la reabsorción tubular (tubulopatía proximal).
  • Proteínas. La tira reactiva detecta albuminuria, un marcador precoz de enfermedad glomerular (1+ =100; 2+ = 200; 3+ = >200 – 1000; 4+> 1000 mg/dl). Con frecuencia, la proteinuria es la primera y la única anomalía observable en animales con enfermedad renal, pero antes de hacer un diagnóstico de enfermedad renal, debe descartarse la hemoglobinuria, la mioglobinuria, la hematuria y la bacteriuria. La proteinuria es renal si aparecen cilindros en el sedimento y suele asociarse con hematuria macroscópica o microhematuria. La proteinuria aislada y persistente asintomática también indica enfermedad renal.
  • Bilirrubina. La sensibilidad de reacción de la tira es de 0,02 -0,1 mg/dl. Su presencia en la orina implica un aumento de la bilirrubina directa sérica y excluye la hemólisis como causa. A menudo precede a una ictericia clínica. Puede producirse con o sin ictericia o en el estadio precoz de la hepatitis.
  • Urobilinógeno. La sensibilidad de la tira reactiva para este parámetro es de 0,5 mg/dl. El urobilinógeno se forma en el intestino grueso, por reducción bacteriana de la bilirrubina que proviene de la excreción biliar. En condiciones normales, sólo una pequeña parte del urobilinógeno es eliminado por vía renal. La tira es positiva en la hemólisis aumentada, ictericia hemolítica, hemorragia hística, lesión parenquimatosa hepática, colangitis, resolución de grandes hematomas o grandes infartos hemorrágicos. La ausencia de urobilinógeno con bilirrubina positiva, sugiere obstrucción completa del sistema biliar extra hepático porque la bilirrubina no llega al intestino y no se detecta urobilinógeno en la orina o las heces (presencia de stercobilina, un pigmento de color marrón), o daño de la flora intestinal por sobredosis de antibióticos. 
  • pH. Es la concentración iónica no tamponada de la orina. El valor del pH de la orina normal de los carnívoros y omnívoros es neutro a ligeramente bajo, mientras que los herbívoros lo tienen discretamente alto. El pH se afecta por numerosas variables, incluida la dieta. La orina tiene pH alto cuando están presentes gérmenes que descomponen la urea, en la alcalosis respiratoria, alcalosis metabólica. La orina tiene pH bajo en: acidosis metabólica, medicación acidificante (cloruro de amonio), diarreas graves, insuficiencia respiratoria, enfisema.
  • Densidad. Es una medida del peso de los solutos en agua. Una orina con densidad de 1,01 kg/l es 1% más pesada que el agua. Su valor está relacionado con el grado de hidratación del animal. La medida de la concentración urinaria nos proporciona información de la capacidad de los riñones para responder adecuadamente a las variaciones en la homeostasis hídrica. Para este indicador se necesitan los valores de referencia para cada especie y en los rumiantes lo más adecuado es evaluarlo mediante refractometría. Si la orina es isotenúrica (≤1008–1012 kg/l) deberá descartarse la presencia de enfermedad renal indicando exámenes complementarios de urea y creatinina en sangre.
  • Hematíes de la tira reactiva. Cuando la tira es positiva se denomina hematuria macroscópica. La orina centrifugada muestra hematíes en el fondo del tubo si existe sangre. Si el hematocrito es <1% indica pérdida hemática leve, la pérdida de sangre provoca anemia sólo cuando es masiva. La presencia de hematuria con anemia sugiere insuficiencia renal o enfermedad sistémica.
  • Nitritos. Se producen por el hipercatabolismo proteico o lisis celular. Un resultado positivo nos indica la presencia en la orina de bacterias que reducen nitratos a nitritos, aunque no todas las orinas de los animales contienen una cantidad suficiente de nitratos reducibles, lo que puede dar lugar a falsos negativos, de igual forma que cuando la infección se debe a la presencia de gérmenes no formadores de nitritos.
  • Leucocitos de la tira reactiva. Nos indica la presencia de la enzima esterasa leucocitaria, (básicamente neutrófilos). Resultados positivos aparecen en procesos inflamatorios posiblemente de origen bacteriano.